Soto + JD Miller + Big Clyde

Jeff Scott Soto, uno de los vocalistas más productivos del metal, tras 30 años de trayectoria y después de pasar por el bucle del existencialismo artístico, nos trajo su propuesta más heavy, Soto, a la sala Urban Rock Concept de Vitoria-Gasteiz, y lo hizo en compañía de los alemanes Big Clyde y los suecos JD Miller.  

Fue en 2014 cuando el vocalista Jeff Scott Soto buscando una extensión de lo ya construido hasta el momento a nivel profesional, conseguía reunir a grandes músicos de diferentes lugares, y formar una banda de heavy que además de presentarse como algo distinto a la par que clásico, tuviera un toque actual con melodías fuertes y estribillos pegadizos. Con nombres conocidos como el del guitarrista Jorge Salán, nacía Soto; banda incombustible desde sus comienzos que ya ha generado dos discos. Y por si fuera poco, en Marzo de 2019 el sello Inside Out Music / Century Media, anunciaba el tercer trabajo del grupo bajo el título de “Origami”. Pocos meses después salía la noticia que presentaba su gira, confirmando cuatro ciudades en nuestro país en Septiembre, mes en el cual aprovecharon para presentar su último e impetuoso videoclip, “Torn”.

Con todo esto y más, era como el jueves 26 de Septiembre se dejaban caer en Vitoria, tras su paso por Barcelona, Madrid y Valencia, siendo esta su última fecha en la península. La expectación era notable entre el público vasco, que dejaba una sala a un tercio sin cubrir.  

Los debutantes Big Clyde

 Bajo el lema “It´s solid, hard and rock. Nothing more” casi inscrito a fuego en sus frentes, comenzaron la velada los huracanes Big Clyde, algo más tarde de lo previsto y sorprendiendo con este cambio de última hora, ya que se contaba con que ellos actuaran en segundo lugar. Con previsiones de lanzar en 2020 su segundo EP, el cual estará producido por Michael Voss, no cuentan con un extenso repertorio para mostrar, pero no les hizo falta, se ganaron a los presentes uno a uno con su puesta en escena llena de actitud, que transformaba su energía térmica en mecánica cual locomotora a vapor; símbolo que da forma al logo de la banda, dicho sea de paso. El frontman Kev Volken, salió al escenario entre bambalinas mientras decía “Buenas noches amigos del Rock y Metal, ¿estáis contentos? Somos Big Clyde de Suiza y estamos aquí para celebrar con vosotros”. Se pusieron manos a la obra sin más dilación con “Cofee To Go”, seguido de “Heartbreaker”.

Ya imparabales desde la primer nota y en constante conexión con los presentes, a tan sólo tres canciones del comienzo el cantante bajó a pista en “When The Sun Goes Down”, y una vez de nuevo en su sitio, nos contaba una historia de una chica en un tren para dar paso a “She Was Sitting”.“Looney Bin Preacher” y ”Bragger” dieron el pistoletazo para que sus sucesores JD Miller subieran a escena a festejar con ellos, antes de terminar la actuación con los cortes “Kick Off My Boots” y “Roll the dice”. Aunque su contenido no fue muy técnico ni pretencioso, estos chicos supieron como calentar el ambiente.

 El rock más pesado llegaba desde Suecia

El rock melódico de JD Miller se encargó de recoger el testigo a la noche. El cuarteto sueco de AOR cuenta hasta el momento con muy buenas críticas en todos los trabajos de su trayectoria, y actualmente se encuentran promocionando el que será su tercer LP, `Afterglow´, para el cual han contado con Mikael Andersson, Soundport Studios / MRG Productions; éste saldrá a la luz el próximo 18 de Octubre.

El concierto lo abrieron poniendo todas las cartas sobre la mesa, con un rock apto para todos los públicos con el que consiguieron romper el poco hielo que quedaba tras el paso de sus predecesores. Su líder Peter Halldén, con una estética muy cuidada y su melódica voz algo quebrada, entonaba un “Burned Alive” al que siguieron “The Desire” y “Game Of Love”. Teniendo en cuenta que van a concierto y viaje diario, no hay mucho más que alegar a este hecho, el cual estaba más que cubierto por los poderosos riffs de guitarra y bajo de Elias Fröjd y Chris David, así como con los hábiles movimientos de baquetas de Emil Eriksson. Nos enseñaron la patita de su nueva propuesta artística, con “Clouded Minds”, “Devilstorm”, “Icarus”, el cual se encuentra ya disponible para goce y disfrute público, y con su homónimo “Afterglow”. Para esta primicia, no podían faltar los compañeros de gira, Big Clyde y un enmascarado Soto, que compartieron con los Suecos escenario durante unos minutos, evidenciando su amistad fuera de la esfera profesional. El epílogo lo anunciaron con un potentísimo “Inside A Dream”, que pesó sobre las tablas como ningún otro.

 Bacanal heavy 

Alrededor de las 23:15 salieron a escena Soto, lo hicieron sin preámbulos y a pelo con el tema que abre su `Origami´, "Hypermanía". Prosiguieron con “Freakshow” del mismo disco, y dieron pinceladas a otros trabajos ajenos a la banda pero pertenecientes a la carrera de Jeff Scott, de uno u otro modo, con cortes como “21st Century”, “Colour my XTC” de `Talismán´ o un pegadizo “Drowning” de su etapa más comercial. “Wrath” y “Weight Of The World” forjaban de nuevo a la presente banda que volvía a delegar el protagonismo con “Soul Divine”. En este punto, el líder confesó que estaba algo perjudicado por el alcohol, no sin antes dar unos tragos más al cubata que sostenía, y de este modo aprovechó cada alto entre canciones para dialogar con el público. Antes de que hicieran sonar “Fall”, un emocionado Soto pedía a su guitarrista más hispano que hiciera de traductor, habló sobre el accidente de tráfico que costó la vida al que fuera el bajista de la banda hasta ese momento, David Z., y de paso presentó a su sustituto, Tony Dickinson; “No podía tener un sustituto mejor”, matizó.

El reconocimiento que da Soto a todos sus músicos es indudable, y cómo lo hace con un Jorse Salán, guitarrista tan desmerecido en su tierra, es evidente y transmite mucha complicidad. En el directo que ofrecieron destacó también sobremanera BJ, el otro guitarrista, que además lleva los coros a otro nivel.

“Wet Medley” aconteció antes de que desplegaran todas sus ganas cuando presentaron “Origami” y "Detonate”, uno de los temas más brutos de este trabajo. “Eyes Of Love” cantada a coro con el público, daba paso a “Torn” y “When I´m Older”. Tras otro momento de reflexión y presentación dl miembro que faltaba, el baterista Edu Cominato, Soto se marcó una intro del “Frozen” de Madonna para un mix de los más coreados de la noche, con “Crazy” y “Give In To Me”. “Cyber Masquerade” pasó sin pena ni gloria tras otra pausa plagada de charla. Parecía que la banda, que tenía que coger un avión hacía Atenas en pocas horas, hacía tiempo mientras se lo pasaba en grande. Se vivieron momentos únicos, como cuando la banda daba comienzo a algo con un típico riff, y todos los presentes corearon el “Oh, we´re not gonna take it, no, we ain´t gonna take it, oh, we´re not gonna take it anymore”…ante un sorprendido Soto; y otros instantes para el recuerdo, cuando integrantes de Big Clyde, se hacían dueños de la barra del bar, y subidos a ella gritaban y cantaban mientras brindaban con chupitos. Deleitaron con más temazos de Talismán como “I´ll Be Waiting”, y por si fuera poco el repertorio ofrecido hasta el momento, “Stand Up”, tema del grupo ficticio que protagonizaba el cantante en la película Rock Star, sonó mientras el resto de bandas decidía compartir el momento en escena, una vez más.

 Así terminó lo que duró 4 horas, que se hicieron tan cortas como largas por momentos, pero que los que las vivieron no dudarían en repetir.

Nessa Teruelo Photo© 2019. Todos los derechos reservados.